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domingo, 23 de agosto de 1992

CUANDO EL AMOR DE UNA MUCHACHA CAMBIÓ NUESTRA HISTORIA - Oribe y la Conspiración Isas-Turreyro

Barón de la Laguna, Carlos F. Lecor
Alto, magro, erguido, el cabello renegrido enmarcando el rostro de tez muy blanca donde refulgían los ojos verdosos, ha de haber sido el joven Manuel Oribe elemento de indudable atracción entre las montevideanas de entonces. Su conocida relación íntima con la diecisieteañera actriz Trinidad Guevara, no fue seguramente "...su única aventura amorosa" como alguno de sus biógrafos ha afirmado. Basta al respecto un párrafo de una carta de Lucas Obes a Rivera, en la que le informa de la sorda animosidad existente entre Santiago Vázquez y Oribe, y que éste "... no se liga con Vázquez sino por alguna travesura de amores" (Pivel: Hist. de los Partidos...").

martes, 8 de noviembre de 1977

ORIBE: SOLDADO, GOBERNANTE Y HOMBRE


Vísperas de Ituzaingó. En los fogones del ejército de las Provincias Unidas se está cocinando algo más que el rancho de la tropa: el motín. El infatuado Lavalle, el adusto Paz, el alocado Lamadrid, quieren deponer a Alvear, ese arrogante General en Jefe que no ha obtenidos sus galones como ellos, a sacrificio y coraje en las duras luchas de la Independencia. Como a su cófrade logista Pueyrredón, bien pudo decirle el coronel Dorrego esa frase que le costó seis años de destierro: "No recuerdo en qué campo de batalla me he encontrado con el señor General".