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jueves, 10 de febrero de 2000

BENEDETTI Y LA HISTORIA

Mario Benedetti
Días pasados apareció en la prensa una carta del Dr. Enrique Tarigo, comentando un artículo que sobre la actualidad uruguaya publicó en diario madrileño Mario Benedetti, reproduciéndolo íntegro a su lado. Tarigo califica al artículo de "...conjunto innoble de falsedades" y de "...texto deleznable" que revela que su autor está "vetusto y desinformado".

Pero hay otro aspecto del artículo de marras que también merece comentarse y es cuando Benedetti decide incursionar también en nuestra historia con un par de encendidos elogios de tipo genérico a don José Batlle y Ordoñez. Más, cuando quiere entrar a concretar, su carácter de mero improvisado en el tema salta a la vista. Algunos ejemplos:


jueves, 6 de febrero de 1997

BATLLE Y EL RESPETO A SUS ADVERSARIOS

José Batlle y Ordóñez

Bajo veinticinco firmas, varias de conocidos investigadores en materia histórica, publicó "Búsqueda" Nº 786 una carta defendiendo indirectamente la libertad de difusión de la pieza ya demasiado promocionada en mérito a la befa de Artigas, su esposa, su leal asistente, su bandera, su ideario, a más de excretar obscenidades y ordinarieces varias.


Concordamos, sí, que no nos gusta que la figura del Prócer deba ser defendida por una ley, cuando debería ser tarea natural de todo compatriota bien nacido y, naturalmente, bien informado.

Extraña sobremanera, empero, que la carta califique de "liberticida y antiartiguista" la eventual aprobación por el Parlamento del ya cursado mensaje del Ejecutivo, pero no así a éste que ¡es lo único concreto que hay hasta la fecha! Curiosísimo, reitero, condenar lo problable, a la vez de ignorar la causa -vivita y coleando- que lo originaría. El Ejecutivo, sin duda, encantado ante tanta consideración. 

miércoles, 15 de agosto de 1984

IMPERIALISMO DE ULTRAMAR EN URUGUAY (VI)


Lo que Herrera no podía creer, posteriormente se confirmaría: en agosto de 1904, Batlle había solicitado al presidente Theodore Roosevelt el envío de fuerzas navales para patrullar el río Uruguay, con la misión principal de impedir el contrabando de armas desde el Comité de Guerra Nacionalista que actuaba en la Argentina, hacia las fuerzas revolucionarias de Saravia. Un biógrafo de Batlle, el estadounidense Milton Vanger, nos habla de "cuatro barcos de guerra norteamericanos" llegados en octubre, muerto ya Saravia y recién firmada la paz. Según testimonios de gente de la época, los "marines" desfilaron desde el puerto por Sarandí hasta la plaza Independencia, donde se realizó una ceremonia.