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domingo, 22 de octubre de 2000

ARTIGUISMO Y ANTIARTIGUISMO

Gral. José G. Artigas
A mediados de Febrero de 1820, tras la derrota de Andrés Latorre en Tacuarembó, Artigas atraviesa el río Uruguay cerca de la barra del Cuareim, y no volverá ya en vida al suelo patrio. Sus enemigos habían triunfado. Los portugueses más visiblemente, pero también, tirando la piedra y escondiendo la mano, el Directorio unitario porteño, presidido por su “querido tocayo, compadre y amigo”, así encabezaba sus cartas a Artigas, a la vez que urgía a Lecor  que nos invadiera- el siempre falso y mediocre José Rondeau, el de la avenida montevideana. También disfrutaban del hecho muchos orientales, porteñistas en primera instancia, pero, según el desarrollo de los acontecimientos, aportuguesándose sin demoras ni sonrojos, dando pruebas del más ágil pragmatismo. Sus nombres figuran en chapas de avenidas y calles de los barrios residenciales capitalinos.

martes, 12 de mayo de 1987

EL ABRAZO DEL OSO

Gral. Juan Antonio Lavalleja
Con contumacia lindante en el masoquismo los colorados suelen revivir en todos sus aniversarios el ya documentalmente agotado episodio de la Emboscada de Monzón, que ellos gustan denominar "abrazo".

EL FRAUDE DE EDUARDO ACEVEDO.- Por ejemplo, cuando recientemente leímos el primer capítulo de una serie que en LA MAÑANA escribió el señor Efraín Quesada, vimos que su autor se había ensartado con la versión fraudulenta que de las "Memorias" de Spikerman fragua Eduardo Acevedo, con el obvio propósito de mejorar la desairada posición de Rivera en el episodio, arguyendo trascribirlas del diario EL NACIONAL del 19 de abril de 1899 ("Anales Históricos" I, 291, ed. Barreiro y Ramos 1933 y "Artigas, Alegato Histórico" III, 752, ed. oficial 1950). Quienquiera que consulte el diario aludido comprobará que su versión se ajusta exactamente a las "Memorias" de Spikerman depositadas en el A.G.N y publicadas en la Revista del I. Histórico y Geográfico, y no a los agregados y tijereteos a que las somete el tan mentado historiador.