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miércoles, 20 de julio de 2005

INDISCULPABLE

Medalla de Oribe

En el suplemento “Batallas” III de El País se publicó una gruesa falsedad alusiva a Manuel Oribe, traída además, totalmente de los pelos al tema, que era el de los corsarios.

Dice en la página 12, tercera columna: “La defección corre por dentro, los montevideanos que habían apoyado la revolución se inclinan ahora ante los portugueses: Manuel Oribe, Solano Antuña, el cura Larrañaga…”.

sábado, 28 de febrero de 2004

RIVERA Y EL IMPERIO DEL BRASIL

Gral. Fructuoso Rivera
(Polémica con  Óscar Padrón Favre)

“Id y preguntad, desde Canelones a Tacuarembó…”, es el comienzo de una conocida semblanza que el Canciller de la Defensa, Dr. Manuel Herrera y Obes, traza sobre el general Rivera. Quien quiera que la lea en “Clásicos Uruguayos” vol. 110, pág. 38, se percatará de que tan sólo esta página inicial encierra algunos elogios, conteniendo las 16 subsiguientes las más enconadas diatribas en contra del personaje. Queda clarísimo que los elogios del comienzo sólo tenían por objeto dar visos de ecuanimidad a las durísimas censuras que se vienen.

domingo, 22 de octubre de 2000

ARTIGUISMO Y ANTIARTIGUISMO

Gral. José G. Artigas
A mediados de Febrero de 1820, tras la derrota de Andrés Latorre en Tacuarembó, Artigas atraviesa el río Uruguay cerca de la barra del Cuareim, y no volverá ya en vida al suelo patrio. Sus enemigos habían triunfado. Los portugueses más visiblemente, pero también, tirando la piedra y escondiendo la mano, el Directorio unitario porteño, presidido por su “querido tocayo, compadre y amigo”, así encabezaba sus cartas a Artigas, a la vez que urgía a Lecor  que nos invadiera- el siempre falso y mediocre José Rondeau, el de la avenida montevideana. También disfrutaban del hecho muchos orientales, porteñistas en primera instancia, pero, según el desarrollo de los acontecimientos, aportuguesándose sin demoras ni sonrojos, dando pruebas del más ágil pragmatismo. Sus nombres figuran en chapas de avenidas y calles de los barrios residenciales capitalinos.

domingo, 23 de agosto de 1992

CUANDO EL AMOR DE UNA MUCHACHA CAMBIÓ NUESTRA HISTORIA - Oribe y la Conspiración Isas-Turreyro

Barón de la Laguna, Carlos F. Lecor
Alto, magro, erguido, el cabello renegrido enmarcando el rostro de tez muy blanca donde refulgían los ojos verdosos, ha de haber sido el joven Manuel Oribe elemento de indudable atracción entre las montevideanas de entonces. Su conocida relación íntima con la diecisieteañera actriz Trinidad Guevara, no fue seguramente "...su única aventura amorosa" como alguno de sus biógrafos ha afirmado. Basta al respecto un párrafo de una carta de Lucas Obes a Rivera, en la que le informa de la sorda animosidad existente entre Santiago Vázquez y Oribe, y que éste "... no se liga con Vázquez sino por alguna travesura de amores" (Pivel: Hist. de los Partidos...").

miércoles, 29 de agosto de 1984

MANUEL ORIBE, PALADÍN DE NUESTRA EDUCACIÓN


Al cumplirse el 26 ppdo., un nuevo aniversario de su nacimiento, deseamos referirnos a esta interesante faceta de su obra de Gobernante, invariablemente soslayada por nuestros textos de enseñanza.