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jueves, 10 de febrero de 2000

BENEDETTI Y LA HISTORIA

Mario Benedetti
Días pasados apareció en la prensa una carta del Dr. Enrique Tarigo, comentando un artículo que sobre la actualidad uruguaya publicó en diario madrileño Mario Benedetti, reproduciéndolo íntegro a su lado. Tarigo califica al artículo de "...conjunto innoble de falsedades" y de "...texto deleznable" que revela que su autor está "vetusto y desinformado".

Pero hay otro aspecto del artículo de marras que también merece comentarse y es cuando Benedetti decide incursionar también en nuestra historia con un par de encendidos elogios de tipo genérico a don José Batlle y Ordoñez. Más, cuando quiere entrar a concretar, su carácter de mero improvisado en el tema salta a la vista. Algunos ejemplos:


jueves, 17 de septiembre de 1998

BATLLE Y ORDOÑEZ Y FERREIRA ALDUNATE

Wilson Ferreira Aldunate

A raíz de la carta del señor Kempis Fleitas ("Búsqueda" 957), obtuve el reportaje, en ella mencionado, del semanario "Crónicas" al profesor José P. Barrán, tan excelente investigador en mi concepto, cuanto mal historiador en concepto del propio Barrán, según su loable confesión en el CLAEH, cuya crónica publicara "Búsqueda" en octubre de 1996. Lástima grande, eso sí, que aquel auspicioso "mea culpa" haya sido de tan magro como efímero resultado.


jueves, 14 de agosto de 1997

HOMENAJES

"Propios": ahora "J. Batlle y Ordóñez"
En "Búsqueda" Nº 902 y bajo el título de "Homenajes", un lector de esta popular sección desarrolla su teoría -fácilmente compartible- acerca de que las nominaciones asignadas a centros docentes deben estar referidas a personajes notoriamente vinculados a la enseñanza, señalando el absurdo de que a un centro educativo designado con el nombre de la destacada educacionista María Stagnero de Munar, se lo haya trocado por el de Rosalía Villagrán de Artigas, quien jamás tuvo nada que ver con el tema.

lunes, 15 de diciembre de 1986

EL CURA DE ORIBE - FRAY DOMINGO EREÑO

Fray Domingo Ereño
Domingo Ereño y Larrea nació en tierras de Vizcaya en 1811. Cursó sus estudios iniciales en Bilbao y en 1827 vistió los hábitos de Carmelita. Problemas derivados de las guerras civiles españolas lo decidieron a emigrar a América. En abril de 1842 arribó a nuestra capital junto con su hermana Carmen. 

Muy pronto entró a desempeñar el cargo de teniente cura en la Iglesia del Cordón y más tarde en la del Reducto. Se le describe como de mediana estatura, pero de rasgos gruesos y fuertes de campesino curtido y sano.  Durante la Guerra Grande, a poco de iniciado el asedio de Montevideo, se produjo el pasaje en forma masiva del batallón de vascos denominado “Aguerridos” hacia tiendas de Oribe.